| Mercado Agropecuario Cubano |
Aquel día…, me despertó el chasquido de una fina llovizna, sobre el metal de mi habitación… Era lunes 15/nov/21…!! Desde la cama escuché el inicio del cotidiano trajín hogareño, que emanaba de la cocina... Al instante…, percibí el fláccido aroma del café, que mi noble y tierna esposa concibe, cada mañana, con la más elocuente adhesión al valor del sacrificio y la austeridad... La curiosidad latente, en millones de cubanos, por la llegada de la resonante fecha…, y la adicción que años atrás me inoculó la legítima cafeína, eran justificados motivos para sustraerme de la modorra camera, en pocos minutos. Sentado, ya, en mi balcón y degustando, con tino de buen catador, el esperado líquido, me sumergí en el imaginario de ponerme en zapatos de los que, a borbotones, procrean y cultivan - con finesa y genio - la disposición de sobreponerse a los malos tiempos y fingir placer.... Así fue, que pude beber hasta el último sorbo de la "infusión"…. Luego lancé un escaneo visual hacia el espacio exterior… Por el parque del poblado, transitaban, entre dos luces, los que laboran en distantes lugares y procuran, cada día, no perder las pocas opciones de transporte existentes en ese horario... Todo estaba en absoluta calma…
No obstante…, se podía escuchar el murmullo de los que, aún se enrolan, cada mañana, en la aventura de gestionar pan de la "panadería especial"... y el barrido habitual de la escoba improvisada por el comunal que atiende la plaza y sus espacios adyacentes.... Confieso que, ese día, desayuné imbuído en la satisfacción que produce, el poder hacerlo como "DIOS" manda …!!
Mis planes, para las primeras horas de la mañana; de ese día, eran otros… Pero al percatarme del estado deprorable de mi despensa, decidí ir al mercado…, en busca de provisiones….
Habilité mi billetera y me investí de cautela, conforme a los reacios y repugnantes hábitos extendidos en los espacios donde se comercializan productos del agro, casi como norma por "robustos mancebos" que, de la noche a la mañana, han mutado de figurantes en escena…, a extravagantes y "habilidosos comerciantes", representando, hoy por hoy, el "eslabón terminal" de una cadena de actores constituídos en una especie de "oligopolios criollos", que, a vista de ojos, han ido escalando - en el complejo entramado económico cubano - a posiciones influyentes, de mercado [algunos de dudosa naturaleza jurídica consentidas por el ineficaz y, a veces, amañado desempeño de la fiscalización estatal ] por su sobredimensionada fortaleza financiera y pujanza para lidiar, con aciertos, en este oscuro submundo, a costa de una escasez, de larga data… Entonces…, no es de dudar que, esta práctica pudiera estar socavando, hasta cierto punto, la institucionalidad y los valiosos resortes de la economía nacional y familiar, arrastrando consigo, el privilegio de disponer de significativos volúmenes de productos del agro, por llevar a vías de hecho, la iniciativa de negociar, anticipadamente, con determinados productores, una parte significativa de su cosecha, o la totalidad de la misma.... Lo que le otorga "poder", para decidir por el acto irreconciliable de sostener los altos precios, sean cuales sean los indicadores productivos alcanzados en su área de acción, ejerciendo, manifiestamente, sin moderación ni escrúpulos, el despreciable y sustancioso oficio que es, el de: "cercenar bolsillo y respeto, de sus congéneres", sin que medie, el adecuado arbitrio estatal….
Caminé, a paso doble, hasta cierto mercado en el que comparece - a decir por una información, casi ilegible, expuesta al público en un desaliñado mural - como proveedor legítimo, una próspera cooperativa, de la que no divulgo sus credenciales por prudencia…
Es honesto reconocer el variado surtido de productos exhibido allí, ese día [ empero sus prominentes precios ], entre los que sobresalian: yuca: $10.00 lb; plátano burro: $8.00 lb; mandarina: $12:00 lb; ajo: $15.00 c/u; boniato: $13.00 lb; puré de tomate: $100.00 litro; plátano fruta: $12.00 lb; pepino: $20.00 lb; zapote: $15.00 lb; tomate: $60.00 lb; carne de cerdo: $160.00 lb...
Luego de una prolongada espera y llegado, al fín, mi turno, solicité al dependiente - señalándole con el indice de mi diestra -, que me pesara tres libras de mandarinas, de los envases que contenían el producto de mayor calidad, situados éstos en el fondo del área... Al verlo empeñado en servirme mandarinas de cuestionable clase y presencia - contenidas en un envase cercano a él - insistí en que fueran de las del fondo… A lo que, sin mirar a mi rostro, ni disculparse, respondió:
- ¿¡ Y yo voy a ir allá atrás por tres libras de mandarinas!?
Sin proferir palabra alguna…., clavé, por incontados segundos, una iracunda mirada en su profeso y vulgar cinismo…, a la vez que decidía renunciar a una posible controversia y a un legítimo y justo derecho, pensando en mi emotiva hipertensión….
Entonces…., mostré mis espaldas, una vez más, al improperio infligido, también, por la concesión institucional...
Felizmente…, en breves segundos, recuperaba el sosiego y volvía a las expectativas del día…
Con velocidad cósmica, transcurrieron las horas…., y con oscuros matices, pasaba a la historia, aquel inolvidable 15/nov/21...
Pudiera parecer…, que son inútiles los inigualables genes de la singularidad que nos muestra indiferentes, muchas veces, ante el fastidioso crujido de los excesos, al hurgar en nuestra noble resignación….
Pero no…!! Resistentes son las fibras con las que se ha tejido nuestra raigambre cultural.... Y…, cuando esa rara mezcla de enojo y quietud…, es duelo que nos corroe la calma…, hasta lo más profundo de nuestras entrañas, no es muy difícil romper el hechizo que se fraguó, con las recias ataduras de la abulia…, y los viejos temores…!!!
Excelente artículo....
ResponderEliminarGracias..!!
ResponderEliminarLamentable suceso que esta isla multiplica, un subproducto del descontrol de la calidad en los servicios
ResponderEliminarExcelente narrativa propia de escritor de sucesso. Entendi e presencie la escena em mi mente tal cual o escritor relata com clara descricion. Una expresion de la vida atua real del cubano en su patria. Puedo decir que comerciantes desesperados que no se importan con el cliente que le va entregar una remuneracion para su lucro del dia. Perdio um cliente, con tal conduta seria el vendedor desplazado del mercado y expulsado si estuviera trabajando para ena empresa o empresário.
ResponderEliminarGracias por su acertado comentario..., amigo Andrés...!!!
ResponderEliminarExcelente artículo hermano.
ResponderEliminarGracias....!!
EliminarMe asusta tu escrito pero ya se que es nuestra realidad y tenemos que afrontarla no nos queda de otra, pero excelente tu manera de relatar la historia. Un abrazo amigo
ResponderEliminarGracias por su comentario...!!
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