Por: Raúl Yero García En estos días de mayo y junio/(2023), han sido extraordinarios los niveles de lluvia que han traído las recurrentes vaguadas, derivadas de las condiciones de inestabilidad atmosférica imperante en el área del caribe, donde ha tenido una incidencia predominante la humedad del Sur. Por ejemplo, en el poblado de Baire, hubo precipitaciones de 255.00 y 305.00 milímetros. La sobresaturación de los suelos por el impacto directo de la excesiva lluvia, unido al desborde de las cuencas características del "Carso de Baire", en el sector montañoso[que ahora nos proporcionarán inestimables reservas de aguas subterráneas de altísima calidad], provocaron la reaparición - y salida de su cauce - de rios que, durante años, habían desaparecido. Creciendo, además, súbitamente, en horas de la madrugada, arroyos, sistemas de alcantarillado, pozos y cañadas, perjudicando a familias cuyas viviendas están ubicadas, principalmente, en zonas bajas....